A la hora de degustar la carne, a cada persona le gusta comerla de una manera diferente. Mientras que a unas personas les gusta comerla muy pasada para evitar encontrarse trozos sangrientos o rojos, a otras personas les gusta comerla poco pasada para disfrutar al máximo de la jugosidad de la pieza de carne que van a disfrutar.
Lo que está claro es que para gustos los colores, es decir, a cada persona le gusta comer la carne de una manera u otra. Por ese motivo, en el restaurante siempre nos piden que les digamos cómo queremos la carne. Y es que podemos elegir entre cinco puntos de carne diferentes. Es importante conocerlos para comunicárselo al camarero y así recibir la carne en el punto exacto que nos gusta. Al fin y al cabo, la carne es para disfrutarla y por ese motivo comerla al punto adecuado es la mejor opción. Y para ayudarte, te vamos a mostrar los cinco diferentes puntos que existen para que puedas conocerlos y así disfrutar de la pieza de carne al máximo.
1- Carne sellada o marcada
Se puede decir que es el punto menos hecho y lo que muchas personas llaman como “vuelta y vuelta”. Es un tipo de cocción rápida para evitar que la carne pierda su jugosidad, de aquí que es un punto ideal para las personas a las cuales les gusta la carne prácticamente cruda por la experiencia que ofrece. Al tener un punto de cocción mínimo, eso hace que a día de hoy sea la opción más rápida de elaborar por parte del cocinero.
Para que te hagas a la idea, la carne se hace por fuera y se queda cruda por dentro. Al realizarse el proceso de sellado, se evita que los jugos salgan de la carne, lo que certifica que la carne estará realmente jugosa y tierna. Eso sí, si no te gusta ver la carne roja o casi con sangre, entonces nunca deberías pedir la carne en este punto.
Para conseguir una carne sellada, con tres minutos de cocción suele ser más que suficiente. Eso sí, durante esos tres minutos la temperatura debe ser muy alta para conseguir que el sellado se realice correctamente. Para que una carne esté marcada, se suele decir que debe estar cocinada el 20% del volumen de la pieza. Además, siempre se debería buscar que la temperatura interior de la pieza fuese de unos 50 grados para certificar que está en el punto deseado.
2- Carne poco hecha

En muchos restaurantes conocen a este punto como sangrante. Eso se debe a que la carne queda totalmente sellada en el exterior, pero por dentro solo está ligeramente cocinada. Es verdad que está más hecha que en el punto anterior, pero aun así sigue estando bastante roja por dentro. Es un punto ideal para las personas que quieren una carne hecha por fuera, pero que buscan un toque tierno y jugoso en el interior. Comer la carne así suele gustar a muchas personas porque comentan que es la mejor opción para disfrutar de la pieza.
Para conseguir la carne poco hecha lo que se suele hacer es ofrecer a la pieza una cocción de unos seis minutos a fuego alto. Por supuesto, tres minutos por cada lado para que el resultado final sea el adecuado. Teniendo en cuenta la cocción, podemos darnos cuenta de que en este caso la cocción es del 40% del volumen total. Según los cocineros expertos, para conseguir un buen resultado lo que se suele hacer es realizar el proceso de cocinado a una temperatura de unos 52 a 55 grados.
3- Carne al punto
Según los últimos estudios, actualmente es el punto que está más de moda. Se encuentra en el punto intermedio y suele ser la opción más demandada en los restaurantes.
Este punto se puede definir como el punto justo en el cual podemos disfrutar de la jugosidad de la carne, sin que el interior esté demasiado rojo. Como suelen definir los expertos, es el punto de equilibrio entre jugosidad y costra, de aquí que muchas personas suelan optar por este punto.
Para conseguir que la carne quede bien hecha por fuera y jugosa por dentro es importante que se cocine el 50% del volumen. Para conseguir ese cocinado es importante tener muy en cuenta el volumen de la carne. Cuanto más gorda sea, más tiempo de cocinado necesitará. Un buen cocinero siempre es capaz de calcular los tiempos para conseguir el resultado exacto. Para que te hagas a la idea, la media de tiempo necesario para conseguir este efecto suele ser de unos siete minutos a fuego medio alto. De esta manera se consigue que la temperatura interior de la carne alcance los 55 grados y el resultado sea el esperado.
4- Carne hecha

En algunos restaurantes también conocen a este punto como hecha a tres cuartos. Como puedes imaginar, el punto de cocción de la carne es superior a los anteriores. A pesar de que el interior es menos rojo y eso suele gustar más a los comensales, se sigue manteniendo el sabor de la carne. Pero lo que sí se pierde es parte de la jugosidad, debido a que la pieza ya está más tostada al estar más tiempo presente al fuego. Sin lugar a dudas, se presenta como un punto ideal para las personas que odian la carne cruda, pero tampoco quieren que esté demasiado pasada.
Para que te hagas a la idea del resultado de este tipo de punto, podemos decir que por fuera suele quedar bastante tostado, mientras que por dentro el interior suele quedar rosáceo. Para conseguir este resultado es importante optar por un cocinado del 75% del volumen. Y ese cocinado solo se puede conseguir si tenemos a la pieza unos cinco minutos por cada lado, es decir, necesita una media de diez minutos de cocción a fuego medio. En este caso, la temperatura interior suele estar a unos 60 grados. Eso sí, el tiempo siempre va ligado al tamaño de la pieza, cuanto más grande, más tiempo de cocción necesitará.
5- Carne muy hecha
Acabamos el listado de los diferentes puntos en la carne con la carne muy hecha o muy pasada. Es la opción que necesita de más tiempo de cocción y es la elegida por las personas a las cuales no les gusta ver nada de rojo en la carne. Para eliminar ese rojo es necesario tener la pieza de carne bastante tiempo en el fuego. Eso sí, a pesar de que a muchas personas les gusta, se puede decir que según los profesionales este es el peor punto que se puede elegir para disfrutar de un buen trozo de carne.
Cuando se opta por carne muy hecha, es verdad que se elimina el rojo del interior, pero a cambio se pierde buena parte de la jugosidad y el sabor. A eso hay que añadir que en ocasiones la carne tiende a ponerse dura, lo que hace que para algunas personas ya no sea tan fácil de comer. Aun así, hay muchas personas a las cuales les gusta así, de aquí que en los restaurantes se dé la opción de elegir por este punto, aunque se pierdan muchas propiedades.
Para que te hagas a la idea, la carne está totalmente cocinada por dentro, debido a que se cocina al 100% o prácticamente al máximo. Para conseguir ese resultado, normalmente se debe tener la carne a fuego medio de 12 a 15 minutos más o menos. Para eliminar el rojo del interior es necesario que la pieza llegue a conseguir unos 70 grados en el interior, de aquí que se necesite mucho más tiempo para conseguir esa temperatura.