Esta receta de tortitas de arroz utiliza arroz cocido para preparar pequeñas piezas saladas en la sartén. Quedan doradas por fuera y tiernas en el centro, y se pueden servir con ensalada y una salsa sencilla. No son las tortitas crujientes de arroz inflado que se venden como aperitivo.
El punto importante es conseguir una mezcla que se mantenga unida sin convertirla en una masa pesada. Para ello, el arroz debe estar bien escurrido, el huevo se añade con medida y la primera tortita sirve de prueba antes de cocinar toda la tanda.
Receta de tortitas de arroz cocido para dos personas
Las siguientes cantidades dan aproximadamente ocho tortitas pequeñas. El tamaño final depende de la cuchara y del grosor, por lo que resulta más práctico repartir la mezcla en porciones parecidas que intentar obtener una medida exacta. Calcula unos veinte minutos de preparación y cocinado si ya tienes el arroz listo.
- 300 g de arroz cocido y bien escurrido.
- 1 huevo mediano.
- 25 g de queso curado rallado.
- 1 cucharada de perejil picado.
- 1 cucharada rasa de harina, con algo más solo si hace falta.
- Pimienta negra y sal al gusto, teniendo en cuenta el queso.
- Aceite de oliva para una capa fina en la sartén.
Para acompañar, prepara tomate y hojas de ensalada. Si quieres una salsa, mezcla cuatro cucharadas de yogur natural con unas gotas de limón y perejil. Mantén el aliño separado hasta servir para conservar el contraste entre la superficie dorada y el acompañamiento fresco.
Preparar una mezcla que no se deshaga
Coloca el arroz frío en un bol y separa los grupos de granos con un tenedor. Bate el huevo aparte e incorpora primero la mayor parte. Añade el queso, el perejil y la harina. Mezcla hasta que puedas recoger una porción compacta con una cuchara, sin amasar ni triturar todo el arroz.
Si la mezcla parece seca y se desmenuza, añade el resto del huevo poco a poco. Si está demasiado líquida, espera un momento y corrige con una pequeña cantidad de harina. No sigas añadiendo cucharadas sin comprobar: demasiada harina oculta el arroz y deja un interior pesado.
El tipo de arroz cambia el resultado. Uno de grano corto suele facilitar que la mezcla se una, mientras que un arroz muy suelto exige compactar mejor cada porción. Ambos pueden funcionar, pero conviene hacer una pieza de prueba antes de ajustar los demás ingredientes.
Cómo dorar las tortitas de arroz en la sartén
- Calienta una sartén antiadherente a fuego medio con una película de aceite.
- Deposita una cucharada generosa de mezcla y aplánala suavemente para formar una pieza pequeña y uniforme.
- Deja que se forme una base firme antes de introducir la espátula. Como orientación, el primer lado puede necesitar entre tres y cuatro minutos, según el fuego y el grosor.
- Da la vuelta con una espátula ancha y cocina el otro lado. Comprueba que el centro esté completamente caliente y el huevo cuajado.
- Ajusta el fuego si la superficie se oscurece antes de que el interior esté listo y continúa con el resto, dejando espacio entre las piezas.
Los minutos orientan, pero no sustituyen la comprobación del interior. Unas tortitas grandes y gruesas tardarán más que unas pequeñas. Si cocinas en varias tandas, limpia con cuidado los restos que puedan quemarse y añade solo el aceite que necesites para la siguiente.

Variantes sencillas y formas de servirlas
Prueba a cambiar el perejil por cebollino o a añadir un poco de ralladura de limón. Si incorporas verduras, cocínalas y escurre bien el líquido antes de mezclarlas. Un calabacín muy húmedo puede obligarte a añadir demasiada harina para compensar.
Sirve las tortitas recién hechas con la ensalada y la salsa al lado. Para una comida más abundante, puedes completar el plato con legumbres aliñadas. Si buscas otro enfoque de aprovechamiento, la idea de transformar el arroz en tortitas saladas muestra cómo pensar una segunda cena desde la preparación inicial, cambiando la forma y el acompañamiento.
Evita añadir varias salsas directamente encima. Las tortitas pierden su superficie dorada si quedan empapadas. Una fuente amplia permite llevarlas a la mesa sin apilarlas demasiado, y cada persona puede añadir el aliño que prefiera.
Conservar el arroz antes de preparar las tortitas
El arroz cocido necesita una conservación cuidadosa. La guía Safe Catering de la Food Standards Agency recomienda enfriarlo rápidamente, idealmente dentro de una hora, y refrigerarlo. Su guía de cocinado y recalentado indica utilizarlo en veinticuatro horas y recalentarlo hasta que esté bien caliente en toda la preparación.
Si utilizas arroz de la víspera, comprueba que se haya enfriado y guardado correctamente. No emplees arroz que haya pasado horas a temperatura ambiente, aunque huela bien. Cocinarlo de nuevo no permite corregir una conservación insegura.
Cuando las tortitas se hacen con arroz previamente cocinado y refrigerado, su paso por la sartén cuenta como recalentado. Prepara la cantidad que vayas a comer y evita encadenar nuevos enfriamientos y recalentados. Así la receta cumple su propósito: aprovechar una base bien conservada y disfrutar de una cena recién terminada.